La guerra entre narcos volvió a conmover ayer a México después que un grupo armado fusiló a 19 jóvenes en un centro de rehabilitación para drogadictos en el norte del país, en medio de una ola de violencia por el control de las actividades ilícitas de los cárteles en la violenta Ciudad de Juárez.

El comando de entre 20 y 25 hombres que se identificaron como policías ingresó al centro Fe y Vida el jueves por la noche en la ciudad de Chihuahua, exigió a los pacientes que se formaran en fila y luego les disparó, dijo Carlos González, portavoz de la fiscalía del estado de Chihuahua, fronterizo con EEUU.

"Es un hecho inédito, es muy lamentable y preocupante", dijo González, asegurando que por la cantidad de muertos ese fue el episodio más sangriento que se ha registrado en la ciudad de Chihuahua en años.

De acuerdo con el portavoz, las edades de los jóvenes asesinados iban de los 18 a los 25 años. Aunque las autoridades no dijeron cuál podría ser la causa de este ataque, especulan que podría tratarse de una venganza.

Desperdigados por el lugar fueron hallados cerca de 200 casquillos de balas de diferentes calibres.

Versiones extraoficiales apuntan a que las víctimas, que aún no han sido identificadas, podrían estar vinculadas al cártel de Sinaloa, que encabeza Joaquín "El Chapo" Guzmán, y haber sido asesinadas por un grupo rival vinculado con el cártel de Juárez, dirigido por Vicente Carrillo Fuentes.

El presidente Felipe Calderón condenó los asesinatos y los calificó de indignantes, al tiempo que señaló en un comunicado que "refuerzan la convicción de la necesidad de combatir con toda la fuerza de la ley a grupos criminales que realizan semejantes actos de barbarie".

La matanza sucede en un momento en que el Gobierno de Calderón ha lanzado una intensa lucha contra los cárteles de la droga, cuyas acciones han costado la vida a 22.743 personas del 1 de diciembre de 2006 a mediados de abril pasado, según datos oficiales de un informe del Senado filtrado hace dos meses.

En Chihuahua han sucedido ya varios asesinatos de jóvenes en rehabilitación por su adicción a las drogas en los últimos dos años, especialmente en Ciudad Juárez, población fronteriza con El Paso (EEUU).

En Ciudad Juárez, la urbe más violenta de México, hubo en mayo 253 homicidios, lo que convirtió ese mes en el más violento del año, informaron el pasado 1 de junio fuentes de la Fiscalía estatal.

El cártel de Juárez, originario de esa población, y el de Sinaloa se disputan el control de las actividades ilícitas en la urbe, que hasta el pasado 8 de abril estuvo vigilada por el Ejército pero que desde esa fecha ha puesto la seguridad en manos de unos 5.000 agentes de la Policía Federal.