Las autoridades francesas decidieron incrementar la presencia de fuerzas del orden, incluidos militares, en las calles del país, sobre todo en las estaciones de transporte, por la existencia de una amenaza de atentado suicida. La seguridad busca a la presunta kamikaze que, al parecer, es islamista y recordaron que el parlamento francés aprobó la ley que prohibe en Francia vestir el burka en los lugares públicos.