Un centenar de personas resultaron heridas a causa de un terremoto de 6,5 grados que sacudió ayer una amplia zona del centro de Japón, afectado además por lluvias torrenciales e inundaciones.
Por segunda vez en apenas día y medio, Tokio, la mayor metrópolis del mundo, tembló por un sismo superior a los 6 grados en la escala abierta de Richter, si bien en el área metropolitana de la capital nipona no hubo que lamentar daños graves.
El terremoto sucedió a las 05.07 hora local a 23 kilómetros de profundidad en la bahía de Suruga, en la región Tokai de la provincia de Shizuoka (centro de Japón), y causó la paralización durante dos horas del servicio de tren bala en la zona.
El sismo se sintió con mucha intensidad en una amplia área del centro de Japón, que además tiene una elevada densidad de población.
En la escala japonesa cerrada de 7, centrada más en las zonas afectadas que en la intensidad del temblor, el sismo midió 6 en zonas del centro y oeste de Shizuoka, si bien en Tokio alcanzó la intensidad más baja de 3.
Según cálculos de la agencia local Kyodo, fueron en total 103 las personas heridas, la mayoría de carácter leve, por el sismo, el mayor que se produce en Shizuoka desde 1944.
Las imágenes de televisión mostraron rutas con el asfalto quebrado, grietas en muchas casas y muros destrozados. Además se produjeron al menos cuatro pequeños incendios y 9.500 personas se quedaron sin electricidad en Omaezaki, donde el sismo ocasionó también interrupciones en el suministro de agua por la rotura de cañerías.

