Los seis “martenautas” participantes en los 520 días de viaje simulado a Marte vivirán las últimas horas de su odisea, ya que hoy se abrirán las escotillas (puertas) para poner fin a un año y medio de aislamiento.
Hoy a las 7 horas de Argentina se abrirán las escotillas y los participantes del proyecto saldrán de la estación situada en la sede el Instituto de Problemas Biomédicos de Moscú, aseguró a Efe Mark Bielakovski, subdirector del proyecto “Marte 500”.
Seguidamente los voluntarios que han permanecido casi año y medio encerrados en la estación, donde serán sometidos a diversos estudios y permanecerán en cuarentena. En este marco Bielakovski subrayó que ‘todos los integrantes (un italo-colombiano, dos rusos, un francés y un chino) se comportaron como auténticos profesionales y como un equipo bien compenetrado, pese a las diferencias de origen, cultura, educación, religión e idioma‘.
Los voluntarios del proyecto, considerado un precursor de los vuelos interplanetarios, realizaron más de un centenar de experimentos científicos y reacción ante averías y efectuaron incluso caminatas simuladas en el planeta rojo. Con unas reservas de varias toneladas de agua y comida, los seis neófitos astronautas vivieron en condiciones similares a las de una expedición real en el interior de cinco módulos espaciales de 180 metros cuadrados sin ventanas y con la misma composición del aire, presión y nivel de ruido que en una nave interplanetaria. El módulo de vivienda incluyó una cocina con mesa-comedor y unas minúsculas habitaciones forradas de madera de tres por dos metros cuadrados para los tripulantes, con cama, mesa y armario, inodoro y una ducha, que sólo pudieron usar una vez cada diez días.
Su odisea espacial ha intentado recrear las futuras expediciones y se propone estudiar la resistencia del ser humano en condiciones de aislamiento prolongado. Según los organizadores, esta novedosa experiencia servirá para comprobar la compatibilidad psicológica entre los integrantes de una tripulación y permitirá perfeccionar la construcción de las naves espaciales que viajarán a Marte, la prioridad de las agencias espaciales de Rusia y EEUU.
