El Gobierno venezolano reclamó ayer el cese ‘del ataque y los rumores‘ sobre el presidente, Hugo Chávez, al denunciar una ‘operación psicológica‘ para generar intranquilidad, mientras la oposición exigió que se diga la verdad en torno a la salud del mandatario. Encabezado por Nicolás Maduro, el gabinete venezolano salió al paso de las versiones de que Chávez se encuentra al borde de la muerte.