El grupo español Telefónica recibió el visto bueno del Ministerio de Trabajo para llevar adelante el proyectado recorte de su plantilla en hasta 6.500 puestos de trabajo entre 2011 y 2013, previamente aceptado por los representantes de los trabajadores. El acuerdo incluye la creación de un fondo de 350 millones de euros para compensar los gastos que demandará al Estado el pago del desempleo a los despedidos.