El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva sancionó una ley para regularizar a los extranjeros indocumentados y pidió a sus líderes que sean "más sensibles" y "solidarios" con quienes "sólo buscan un futuro mejor". El mandatario defendió a "todos" los inmigrantes que sufren "prejuicios" en las naciones más desarrollados.