El cáncer linfático que sufre el presidente paraguayo, Fernando Lugo, está en un estado avanzado aunque tratable con quimioterapia, dijo ayer uno de sus médicos mientras el mandatario cumplía con su agenda y preparaba un viaje a Brasil para estudios más profundos.
La sorpresiva enfermedad de Lugo, un socialista de 59 años que acabó con más de seis décadas de gobierno conservador en el cuarto exportador mundial de soja, causó un revuelo político por la posibilidad de que no concluya su mandato de cinco años en el 2013.
El hematólogo Alfredo Boccia, portavoz del equipo médico de Lugo, dijo que la enfermedad estaba en un estado más avanzado de lo anunciado inicialmente porque afectaba a ganglios por encima y por debajo del diafragma, pero que era tratable con quimioterapia ambulatoria que realizaría en Paraguay.
En principio, Lugo tendría que someterse a seis sesiones de quimioterapia cada tres semanas.
