Buenos Aires, 21 de julio.- “La vida de plástico, es fantástica”, cantaba el grupo Aqua -en su canción Barbie Girl en la década del ’90- parodiando al desarrollado mundo comercial de la muñeca con piernas kilométricas y una rubia cabellera.
Quizás, desde la frivolidad de Hollywood en su máximo apogeo, el estribillo pegadizo de la desaparecida banda Aqua tenga razón. Con el elevado grado de aceptación que los referentes de las industrias del espectáculo han desarrollado hacia las prácticas de cirugías estéticas, los marcados y personales rasgos de antaño comenzaron a estandarizarse conforme la mano de algunos cirujanos se impuso en el mercado.
Así, Hollywood comenzó a estandarizar la belleza tal como las grandes cadenas productoras de juguetes lo hicieron con algunos productos como las muñecas para chicas. Y, de ese modo, el estribillo de la canción vuelve a sonar en la cabeza de más de un californiano.
Ahora, para terminar con el círculo de unión entre el plástico rosa de la reconocida muñeca y el que muestran algunas figuras del espectáculo, llegaron –quizás en broma, quizás no- algunos bosquejos de los famosos “made by” una reconocida marca de juguetes, Lego.

