El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y su esposa, Sandra Torres, quedaron legalmente divorciados ayer, lo que despeja el camino para que la ahora ex primera dama pueda aspirar a la primera magistratura del país en los comicios de septiembre.
La Constitución guatemalteca prohibe a los familiares del gobernante en funciones de hasta el cuarto grado de consanguinidad y el segundo de afinidad competir por la Presidencia, por lo que el divorcio era una paso indispensable para las aspiraciones de Torres.
"Están legalmente divorciados", expresó ayer a la prensa la jueza Mildred Roca, titular del Juzgado Segundo de Familia, quien explicó que autorizó el divorcio debido a que la pareja presidencial lo presentó de forma voluntaria.
La magistrada resaltó que en los últimos días fueron rechazados en diversas instancias judiciales quince recursos contra la polémica separación.
Los grupos que promovieron esos recursos acusan a Torres de cometer "fraude de ley" y "simulación" al divorciarse para evadir la prohibición constitucional que le impedía, hasta ayer, aspirar al Gobierno.
El secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Ronaldo Robles, dijo que el Gobierno no hará ningún pronunciamiento sobre el divorcio porque "fue una decisión personal del mandatario".
Poco antes de que la jueza Roca anunciara la separación legal, Colom dijo a periodistas que solo esperaba que se terminen unas remodelaciones en la Casa Presidencial, en el centro histórico de la capital, para trasladarse a vivir allí "inmediatamente".
Guatemala celebrará elecciones generales en septiembre para elegir a presidente, vicepresidente, para el periodo 2012-2016.
