Buenos Aires, 24 de mayo.- Los presidentes iraní, Mahmud Ahmadineyad; paquistaní, Asif Ali Zardari, y afgano, Hamid Karzai, hicieron un llamamiento conjunto a unir esfuerzos para combatir el extremismo, el islamismo y el terrorismo en la región, durante una cumbre que se celebra en Teherán, según informa la agencia dpa.

"Tenemos un enemigo común y el deber de combatirlo y crear un futuro seguro; de otra forma, las generaciones futuras no nos perdonarán", dijo Ahmadineyad en la cumbre trilateral centrada en la lucha contra el terrorismo y el tráfico de drogas, así como en las recientes tensiones causadas por los milicianos islamistas en las áreas fronterizas.

"Creo que una cooperación trilateral resolverá el dilema de forma más efectiva que de forma unilateral o bilateral", añadió el anfitrión.

Karzai consideró que el terrorismo y el islamismo ensombrecieron los potenciales de cooperación económica fructífera entre los tres estado vecinos, pero dijo que "no es tarde para solucionar los problemas" mediante la cooperación.

Zardari se refirió a que ninguno de los tres puede distanciarse de la realidad geopolítica en un momento difícil.

Ahmadineyad responsabilizó de parte de los problemas de seguridad al despliegue de fuerzas extranjeras y dijo que su interferencia no ayudará a combatir al extremismo, sino que lo promoverá.

"Deberíamos cooperar para establecer la seguridad regional por nosotros mismos, lo que ayudaría también a disipar la preocupación internacional", dijo el presidente iraní.

Zardari sugirió continuar el diálogo a nivel ministerial en Islamabad, aunque la próxima cita no se fijó aún.

Además, los países incrementarán sus esfuerzos para frenar el tráfico de drogas, una de las principales fuentes de ingresos de los talibanes.

El área fronteriza común entre los tres Estados que transcurre por el sureste iraní se conoce como el "triángulo de oro", un lugar que los traficantes utilizan para enviar drogas a Estados europeos a través de Irán.

Pese a mostrar signos de voluntad de asistir a las fuerzas estadounidenses para combatir a los talibanes, Teherán acusó a Washington de haber promovido, más que combatido, el terrorismo con políticas no efectivas en la región.