La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, instó a México a asegurar la educación para evitar que los jóvenes se vean atrapados por las drogas, en un mensaje dado ayer durante su primer viaje al exterior sin su esposo y cuando arrecia la violencia del narco en la frontera común.

Obama llegó la noche del martes a la Ciudad de México procedente de Haití, donde realizó una visita sorpresa, y dijo haber quedado impresionada por la devastación que dejó el terremoto que en enero sacudió la isla.

La esposa del presidente Barack Obama, de 46 años, visitó a su par mexicana, Margarita Zavala en la residencia presidencial mexicana y acudieron juntas al Museo de Antropología, que alberga verdaderos tesoros de las civilizaciones maya y azteca.

Más tarde, dirigió un mensaje a los jóvenes en la privada Universidad Iberoamericana, de filiación jesuita, donde ante un auditorio de cerca de tres mil jóvenes, los alentó a desarrollar su potencial a pesar de adversidades como la pobreza que padecieron ella y su esposo.

Obama desplegó una oratoria motivadora, similar a la de los discursos que llevaron a la Presidencia a su marido, con menciones a personajes como Nelson Mandela, Mahatma Gandhi y la madre Teresa de Calcuta. Dijo que es necesario no sólo combatir al narcotráfico y al consumo de drogas ilícitas, sino también asegurar oportunidades de educación para los jóvenes.

"Si la gente joven no tiene una alternativa en sus vidas, no importa del país que sean, van a elegir las drogas, van a elegir el narcotráfico", dijo a periodistas tras el discurso.

La alta demanda de estupefacientes en Estados Unidos es una de las raíces del problema del narcotráfico en México.

La primera dama de Estados Unidos hizo referencia a los esfuerzos de su marido, Barack Obama, y del presidente mexicano, Felipe Calderón, para reconstruir los sistemas educativos de sus respectivos países, así como para revitalizar la economía y crear nuevas oportunidades de empleo.

Obama destacó que gracias al acceso a la educación a temprana edad, líderes como el primer presidente indígena mexicano Benito Juárez y el mandatario estadounidense Abraham Lincoln lograron un triunfo importante en sus respectivos países.

También tuvo palabras amables para su anfitriona, la primera dama mexicana, Margarita Zavala, a la que definió como "inteligente, llena de pasión y firme", y afirmó que espera pronto su visita en Washington, junto a su esposo Felipe Calderón en una cena oficial que tendrá lugar el mes que viene.

Durante el discurso de Obama, los jóvenes permanecieron muy atentos, sin que ningún otro sonido interrumpiera el momento y respondieron con un gran aplauso al exhorto de la primera dama estadounidense.

Previo a sus palabras el rector de la Universidad Iberoamericana, José Morales Orozco, afirmó que "la calidad de la educación y el acceso a ella continúan siendo un enorme reto para México".

Michelle Obama finalizó su discurso con sonoro "sí se puede", traducción del "Yes we can", que empleó su esposo como eslogan de campaña, un lema que es a menudo empleado en México para expresar emoción cuando se supera una situación adversa.