Los postuladores de las causas para la santificación el próximo domingo 27 de abril de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII insistieron ayer en los aspectos humanos de ambos.
La oficina de prensa del Vaticano organizó una rueda de prensa con los postuladores (encargados de promover el proceso de canonización), en la que relataron el camino hacia la santidad de ambos pontífices.
En ella el postulador de Juan XXIII, el capuchino Giovangiuseppe Califano, explicó que el papa Angelo Roncalli conocía ‘muy bien sus defectos‘, como que era muy aprensivo, pero conseguía vencerlos con ‘autoironía‘. Califano rememoró cómo a un obispo le confesó que a veces no podía dormir por los numerosos pensamientos que le sobrevenían, pero que una noche ‘se le apareció el ángel de la guarda y le dijo: Angelo no te lo tomes tan en serio‘.
‘También era un gran comedor‘, agregó Califano, quien recordó que ha sido el cuarto postulador de la causa para un proceso de canonización que comenzó en 1966.
También el postulador de la causa de Juan Pablo II, Slawomir Oder, explicó que, ‘como todos los hombres‘, el Papa polaco tenía ‘también defectos‘, pero ‘la santidad se inscribe en la historia del hombre‘. ‘Era muy emotivo y tenía mucho carácter. Sabemos que a veces daba algunas respuestas bruscas‘, añadió Oder.
El postulador del papa Karol Wojtyla comentó que cuando era arzobispo de Cracovia llegó a quitar el carné de conducir a uno de sus sacerdotes que no se comportaba bien para castigarle. ‘En uno de los viajes le propusieron ponerse el chaleco antibalas y se negó‘, agregó. Recordó que ‘Juan Pablo II es un punto de referencia por su recorrido humano tan rico, pues fue estudiante, obrero, actor, poeta‘.
