El Gobierno chileno lamentó ayer la situación que vive la ciudad de Valparaíso, a 120 kilómetros al noroeste de Santiago, tras un incendio que dejó un saldo de más de 500 damnificados, al menos 60 viviendas destruidas y 19 personas atendidas en un hospital.

‘El Gobierno lamenta la situación compleja que vive Valparaíso en la que han trabajado personal de la Armada, el Ejército, bomberos, efectivos de la Corporación Nacional Forestal, cinco helicópteros y miembros de la Defensa Civil‘, señaló el ministro del Interior en funciones, Rodrigo Ubilla.

El ministro, señaló que la preocupación que tenían es que el incendio, en horas de la noche se trasladó al vecino cerro Los Placeres, donde varias personas fueron evacuadas, aunque bomberos ha informado que el siniestro ya se encuentra controlado. Señaló que para terminar con el incendio que obligó, incluso, a cortar la ruta 68 que une a Santiago con Valparaíso, se desplegó un significativo número de recursos y que las autoridades regionales destinaron tres albergues para las familias que perdieron sus casas y enseres.

El incendio, que empezó ayer pasado el mediodía, se propagó rápidamente debido al fuerte viento. ‘La situación es dramática, tenemos un estado del tiempo, un alto grado de calor, un viento bastante fuerte, y diversos focos‘, señaló Jorge Castro, alcalde de Valparaíso.