Buenos Aires, 7 de abril.- Un hombre de Crossville, en Tennessee (Estados Unidos), dedicó 11 años de su vida para construir una casa en la copa de un árbol tal cual, asegura, la vio en una manifestación divina.
En 1993, Horace Burgess sintió el llamado de Dios y vio en sueños una casa enclavada en un árbol. Al despertarse decidió construirla. Más de una década después, el hombre completó la obra, que tiene 10 pisos y una torre, según el sitio Daily Mail.
La casa tiene unos 929 metros cuadrados distribuidos en pisos de planchones de madera que fueron adheridos a las ramas para lograr emplazar la vivienda, que también funciona como un oratorio. Se necesitaron 258 mil clavos para terminar la construcción, que en total costó apenas 12 mil dólares.
