El presidente Hugo Chávez inició ayer un nuevo ciclo en Venezuela con la promesa de afianzar su ‘revolución‘ y corregir los errores cometidos durante 14 años de grandes cambios políticos, sociales y económicos, en un país cada vez más dependiente de los volátiles precios petroleros.

EL líder bolivariano ha nacionalizado cientos de empresas y ha llevado casi al límite el control estatal sobre la economía, lo que para sus críticos diezmó la productividad del país y lo hizo más dependiente de las costosas importaciones, que oscilan conforme se mueven los volátiles precios del barril de crudo.

El vicepresidente, Elías Jaua ya adelantó que las expropiaciones siguen en la agenda, especialmente en sectores estratégicos como energía, alimentación e insumos para la construcción.

Chávez se ganó el derecho de gobernar Venezuela hasta el 2019 con más de 10 puntos de ventaja sobre Henrique Capriles, cuya titánica campaña sucumbió ante la conexión del mandatario con los que menos tienen, la aplastante maquinaria de propaganda y subsidios que agregó más presión a las finanzas públicas.

El líder socialista informó ayer que había conversado amablemente con Capriles, a quien lanzó duros insultos durante la campaña electoral y lo acusó de ser el candidato del ‘imperio‘ y de la ‘burguesía apátrida‘.

‘Créanmelo: he sostenido una amena conversación con Henrique Capriles! Invito a la Unidad Nacional, respetando nuestras diferencias‘, publicó Chávez en su cuenta de la red social Twitter.

‘¡Venezuela más nunca volverá al neoliberalismo! ¡Venezuela seguirá transitando hacia el socialismo democrático y bolivariano del Siglo XXI!‘, bramó en la madrugada un eufórico Chávez desde el Balcón del Pueblo del Palacio de Miraflores, avivado por miles de entusiasmados seguidores.

Con una Asamblea Nacional dominada por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Chávez tendrá al menos dos años de vía libre para ejecutar reformas legislativas que garanticen la profundización de su proyecto antes de que un nuevo Congreso tome asiento en el 2015. En paralelo, deberá consolidar en las elecciones de gobernadores en diciembre el contundente apoyo que sus seguidores demostraron en las presidenciales. (Reuters, Efe, Télam)