Cuando Steve Jobs, el jefe de Apple, tenía 13 años, había una compañía a la que ‘idolatraba‘: HP. Él la pronuncia aún a la usanza antigua sin siglas: Hewlett Packard. Esta compañía fue la que le dio su primer trabajo a pocas calles del lugar en el que ayer volvió a sorprender al mundo. No fue por el lanzamiento de un nuevo producto de la compañía que tiene como nombre y logo una manzana si no por otro sueño del pibe: Jobs anunció que Apple planea construir el mejor edificio de oficinas del mundo en su ciudad, Cupertino, en California y que alojará a 12.000 empleados.
Jobs se refirió al proyecto como ‘inspirado en un ovni, una nave nodriza que acaba de aterrizar‘.
Yo estaba en el cielo recuerda nostálgico, Jobs para concluir con ironía ‘como HP está disminuyendo de tamaño últimamente, decidieron vender esa propiedad y nosotros la compramos‘.
Se trata de un edificio circular, como una nave espacial, de 4 plantas y con un bosque por dentro y por fuera de la construcción, con un enorme patio interior ajardinado de más de 60 hectáreas. Los 3700 árboles de hoy en la zona pasarán a ser 6000, y el paisaje pasará de ocupar el 20% de la superficie “al 80%”.
El jardín incluirá árboles, plantas nativas y huertos de albaricoques, un retorno a la herencia agraria de Sillicon Valley en la que Jobs se crió.
El edificio no tiene ni un solo cristal que no sea curvo, lo cual presenta una complicación añadida al proyecto, pero Jobs asegura que la construcción por todo el mundo de las Apple Store ha hecho a la compañía experta en el uso de este material ‘somos capaces de manejar las mayores piezas de cristal posibles‘.
La cara visible de Apple, que actualmente está con licencia médica, hizo su segunda aparición pública en dos días a última hora del martes para mostrar orgulloso los planos al ayuntamiento de Cupertino.
Según consta en el proyecto, que Jobs espera esté listo en 2015, habrá por supuesto plazas de parking; muchas de ellas debajo del edificio pero, otras, en una zona adjunta también de 4 pisos de altura. Y habrá cafetería con comedor con capacidad para unas 3000. También se menciona un centro energético que pretende convertirse en la fuente de energía principal y dejar la “red” eléctrica de la ciudad como algo “secundario”. Apple gestiona una flota de 20 autobuses propulsados por biodiesel, así que hay mucha de la logística que ya está en marcha.
Jobs dijo que Apple había crecido de forma salvaje y necesitaba un lugar donde alojar a cerca de 12.000 personas. La enorme nueva estructura sería un añadido a su instalación principal en el uno de Infinite Loop.
Cuando terminó su presentación, Jobs se puso a disposición de los concejales para cualquier pregunta. Y las preguntas llegaron.
En qué se beneficiaría la ciudad de este proyecto. Dispara Kris Wang, una mujer de rasgos orientales que parece dispuesta a pulsarle las teclas a Jobs?
“Como usted sabe, somos el mayor pagador de impuestos aquí en Cupertino, contesta la cabeza visible de Apple. Asi que quedarnos y pagar impuestos. Ese es el número punto número 1”. Obviamente el proyecto es una oportunidad sin precedentes para la ciudad, pero, en caso de que alguien no se hubiera dado cuenta en la vida se pude ganar o perder y Jobs no quiso dejar de mencionarlo.