En el juicio contra Charles Taylor por crímenes de guerra en Sierra Leona, la modelo Naomi Campbell reconoció ayer que recibió varias piedras preciosas sin pulir (los conocidos "diamantes de sangre") tras conocer al ex presidente liberiano y "asumió" que procedían de él.
Si Taylor, ex presidente de Liberia, poseía o no diamantes en bruto es de gran relevancia, pues el presunto criminal de guerra habría utilizado el dinero del tráfico de estos diamantes extraídos en condiciones de esclavitud para financiar la sangrienta guerra civil en Sierra Leona.
Campbell acude como testigo al tribunal internacional con sede en La Haya, Holanda, que acusa de crímenes de guerra y contra la humanidad a Taylor, de 62 años, por respaldar y dirigir a fines de los años 90 a los rebeldes de Sierra Leona durante la guerra civil en esa nación africana.
La justicia espera probar que el ex dictador financiaba la compra de armas para Sierra Leona con los denominados diamantes de sangre, gemas que se extraían ilegalmente de minas en áreas rebeldes con las que el ex dictador habría financiado a insurgentes de Sierra Leona.
En septiembre de 1997 hubo una cena de la fundación infantil Nelson Mandela en casa del ex presidente sudafricano en Johannesburgo. Asistieron el productor musical Quincy Jones o la actriz Mia Farrow. Según el testimonio ofrecido ayer por la ex "top-model" en La Haya, ella conversó con Taylor y el resto de invitados durante la cena y después se retiró sola a descansar.
Cuando la modelo británica dormía, alguien llamó a la puerta de su habitación y al abrir, encontró a dos hombres que no se identificaron y se limitaron a decirle que tenían un regalo que darle. Campbell señaló que después de cerrar la puerta volvió a la cama sin siquiera echar un vistazo a la bolsita de tela que le acababan de entregar. A la mañana siguiente, la modelo tomó el regalo y se encontró con lo que ha definido como "dos o tres pequeñas y sucias piedras".
En el desayuno comentó el episodio con su entonces agente, Carol White, y con la actriz Mia Farrow, que le aclararon que debía tratarse de diamantes sin pulir y que apuntaron que posiblemente procedían de Taylor, una teoría que Campbell "asumió" entonces que era cierta.
La "top-model" declaró que, al saber que eran valiosos, donó los diamantes al entonces responsable de la fundación infantil Nelson Mandela, Jeremy Ratcliffe. Los "diamantes de sangre" son los que usan los ejércitos irregulares para financiar guerras, como la de Sierra Leona, que provocó 300 mil muertos.

