La Isla de Giglio, el lugar donde se hundió en la noche del viernes el lujoso Costa Concordia, es una pequeña gran maravilla ubicada en la provincia de Grosseto, en la región de la Toscana, en el norte italiano.
La isla tiene una extensión de 21 kilómetros cuadrados y sólo el 10 por ciento de su territorio está poblado. El 90 restante, aseguran, está ocupado por naturaleza agreste con vegetación protegida.
Esta pequeña isla se caracteriza por tener un clima templado, naturaleza virgen y aguas color esmeralda durante todo el año. También una fauna marina increíblemente rica, ideal para los amantes del buceo.
En Giglio, además, existen numerosos senderos y recorridos para recorrer zonas no contaminadas. Apenas tiene 12 hoteles, un camping y varios departamentos para alquiler, ya sea por particulares o por agencias de alojamiento. Todas estas características derivan en que la pequeña isla italiana sea un destino paradisiaco para los turistas.

