Se le consideró terrorista, luchó por la igualdad, unificó a su país y lideró el cambio. Nelson Mandela es considerado el héroe de un país que hasta hace poco aún se curaba de las heridas del apartheid, la brújula moral de Sudáfrica.
Mandela se convirtió en símbolo de la lucha contra la discriminación racial, aunque rara vez se presentaba en público, era reconocido por su calidez y su carisma. A pesar de la violencia crónica que se vivió en los años anteriores a su elección como presidente, Sudáfrica evitó que estallara la guerra civil durante la transición del apartheid a la democracia pluripartidista gracias en gran parte al liderazgo, y la visión de Mandela y De Klerk.
“El mundo esperaba que nos destruyéramos en la guerra civil más sangrienta provocada por los conflictos raciales”, dijo Mandela durante una celebración que marcó una década de democracia en Sudáfrica en 2004. “No sólo evitamos una conflagración racial, sino que creamos entre nosotros uno de los órdenes democráticos más ejemplares, y progresivamente no raciales y no sexistas del mundo contemporáneo”.
El viaje de Mandela comenzó en la pequeña aldea de Mvezo. Tras la muerte de su padre cuando tenía nueve años, se vio forzado a emigrar a Qunu, a 20 kilómetros de su pueblo natal. Allí se convirtió en pupilo de un jefe tribal, que le dio una educación formal. Su maestro le dio el nombre de Nelson porque se acostumbraba dar un nombre “cristiano” a todos los niños de la escuela. De educación occidental, aprendió a rebelarse contra las leyes tribales antes que contra el Imperio Británico, que gobernaba Sudáfrica a principios del siglo XX.
Asistió a la Universidad de Fort Hare, pero lo expulsaron por participar en un boicot con Oliver Tambo, con quien más tarde fundó un bufete de abogados. En los años siguientes, terminó el bachillerato por correspondencia y estudió Derecho en la Universidad de Witwatersrand in Johannesburgo.
En 1941, Mandela conoció a Walter Sisulu, quien le ayudó a seguir con sus estudios y se convirtió en su amigo de toda la vida. Tres años después, formaron la Liga Juvenil del Congreso Nacional Africano (ANC) con la esperanza de transformar la organización en un movimiento más radical. Estaban inconformes con el Congreso Nacional Africano y con su política de la vieja guardia. Este fue el comienzo del compromiso de Mandela con la lucha contra la segregación en Sudáfrica.
En marzo de 1960, la policía disparó contra 69 manifestantes negros que no iban armados mientras se manifestaban afuera de una estación de policía en el municipio de Sharpeville. El gobierno sudafricano prohibió el ANC luego de la masacre. Mandela entró a la clandestinidad para formar el brazo armado de la organización.
Cuando volvió a su país, en 1962, fue arrestado, y lo acusaron de abandonar ilegalmente el país y de incitar a huelgas. En 1964, lo sentenciaron a cadena perpetua por sabotaje y conspiración para derrocar al gobierno. Lo enviaron a la isla Robben, en donde pasó 18 de los 27 años que estuvo preso.
Su liberación fue el resultado de años de llamados internacionales encabezados por Winnie Mandela, una trabajadora social con quien se casó en 1958, tres meses después de divorciarse de su primera esposa.
En 1988, a los 70 años, sufrió tuberculosis, una enfermedad cuyos efectos lo acosaron hasta su muerte. En un acontecimiento sin precedentes, se reunió con el presidente de Sudáfrica, P.W. Botha. El cambio estaba a la vista; el sucesor de Botha, F.W. de Klerk, asumió el poder y se comprometió a negociar el fin del apartheid.
En 1990, Mandela quedó ‘libre, firme y orgulloso‘, según sus primeras palabras.
Mandela y De Klerk entablaron unas negociaciones que duraron más de tres años y resultaron en un acuerdo para compartir temporalmente el poder en los meses que antecedieron a la primera elección multirracial que se celebró en 1994. Dejó de ser un preso político y se convirtió en un estadista que viajó por todo el mundo cabildeando para que se mantuvieran las sanciones y las presiones para terminar con el apartheid. En 1994, fue nombrado presidente de Sudáfrica en las primeras elecciones multirraciales del país.

