Los primeros humanos modernos de Europa ya tenían una tradición musical bien establecida hace 35.000 años, y así lo documenta una flauta de cinco agujeros fabricada con hueso de buitre y otros restos encontrados en el sudeste de Alemania.
La revista "Nature" publicó ayer un artículo sobre el hallazgo de esa flauta, casi intacta, y fragmentos de otras tres de marfil, encontradas en la cueva "Hohle Fels" (sudeste de Alemania) y que pertenecen al inicio del período Paleolítico superior.
Así lo explica el artículo de "Nature", firmado, entre otros, por el profesor del Departamento de Prehistoria Antigua y Ecología Cuaternaria de la Universidad de Tubinga (Alemania), Nicholas Conard.
La más antiguas evidencias arqueológicas sobre la aparición de la música procedían hasta ahora de yacimientos de Francia y Austria fechados hace unos 30.000 años.
Pero esos datos ahora fueron superados por los hallazgos de las excavaciones realizadas el pasado verano en los yacimientos de Hohle Fels y Vogelherd, en Alemania, y que permiten tener más información sobre la la música en el período Paleolítico.
La flauta de hueso fue esculpida en el radio de un buitre leonado. La superficie del instrumento musical y la estructura del hueso están "en excelentes condiciones".
En las mismas excavaciones se desenterraron dos pequeños fragmentos de flautas de marfil.

