La Argentina y la Unión Europea mantuvieron ayer un duro intercambio de acusaciones en torno de las restricciones que impone el gobierno al ingreso de productos importados del viejo continente.
El principal negociador de la UE, Karel de Gucht, acusó en Bruselas a la Argentina de "entorpecer" el proceso de negociación entre ese bloque y el Mercosur, en tanto que su par Luis María Kreckler lo mandó a que produzca "resultados concretos" en las mismas, al recordarle que ese bloque todavía no ha formulado una oferta concreta a los países sudamericanos. "El negociador europeo Karel De Gutch debería dedicarse más a producir resultados concretos tendientes a una oferta europea mutuamente beneficiosa y equilibrada", respondió el diplomático.
"Si los argentinos no cambian de actitud, podríamos ir a la Organización Mundial del Comercio", amenazó de Gucht, quien no obstante piensa que el acuerdo con el Mercosur se podría cerrar en el transcurso de este año.
