La ONU acusó ayer al Vaticano de haber violado -y seguir haciéndolo- la Convención sobre los Derechos del Niño al no haber protegido a los menores víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes u otras personas bajo su autoridad, ni adoptar medidas que garanticen una sanción por este crimen.

Se trata del informe anual del Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño, donde se sostiene que el Vaticano nunca reconoció ‘la amplitud de los crímenes‘ de abuso sexual contra niños por parte de sacerdotes y de adoptar ‘políticas y prácticas que llevaron a la continuación de abusos y a la impunidad de los responsables‘. Además, exige al Vaticano que ‘remueva inmediatamente‘ a todos los religiosos conocidos o sospechosos de pederastia y los entregue a las autoridades civiles.

El Vaticano calificó al informe de ‘distorsionado‘ e ‘injusto‘ y dijo que la ONU había ignorado los pasos adoptados en la última década para proteger a los niños.