La Iglesia promoverá una ‘pastoral de misericordia‘ para convivientes, divorciados en nueva unión, parejas del mismo sexo y sus eventuales hijos, confirmó ayer el Vaticano al presentar el documento para el sínodo sobre la familia que el papa Francisco presidirá en octubre.
Ese documento plantea las líneas generales de la discusión que los obispos mantendrán el próximo octubre en el Vaticano.
Los obispos católicos están llamados a analizar y buscar en octubre respuestas sobre nuevas formas de familia, además de responder las dudas sobre la contracepción. Estos argumentos se debatirán en la próxima Asamblea extraordinaria de los obispos, del 5 al 19 de octubre en el Vaticano, bajo el tema ‘Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización‘.
Los temas a debatir están recogidos en el ‘Instrumentum Laboris‘ (documento de preparación), presentado ayer en el Vaticano y que se ha elaborado con las respuestas al cuestionario que se envió a las conferencias episcopales de todo el mundo.
Al presentar ayer el documento en el Vaticano, el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos, explicó que el ‘Instrumento Laboris‘ es el resultado de las respuestas al cuestionario de 39 preguntas sobre las nuevas realidades de la familia que el pontífice envió a los episcopados del mundo.
El documento constituye un extraordinaria síntesis de los cambios sociales en el seno de las familias vistos desde la perspectiva católica. De las respuestas se saca la conclusión de la preocupación de la Iglesia porque se estén convirtiendo en ‘practicas afianzadas‘, los divorcios, las convivencias, las uniones homosexuales, o las llamadas ‘familias ampliadas‘, y se destaca cómo muchas de estas situaciones no tienen ‘respuestas pastorales‘ por parte de la Iglesia.
Además, en el documento presentado ayer se admite que los escándalos sexuales, como la pederastia, y la incoherencia del
estilo de vida de religiosos ha tenido como consecuencia ‘una relevante perdida de la credibilidad moral‘ de la Iglesia.
La primera de las reflexiones de los obispos es la necesidad de debatir sobre cómo comunicar las enseñanzas del Evangelio a las familias de hoy en día. Pero también, como destacó ayer Baldisseri, en las respuestas se lee la necesidad de ‘una pastoral capaz de ofrecer misericordia‘ y que ‘proponga y no imponga, acompañe y no empuje, invite y no expulse y
nunca desilusione‘ a los divorciados, a las parejas que conviven o las madres solteras.
Baldisseri dijo en relación con las parejas del mismo sexo que deben distinguirse contextos según la legislación civil sea ‘más o menos favorable‘, pero estimó necesario un ‘cuidado pastoral‘ de esta realidad, sobre todo pensando en ‘las cuestiones relacionadas con los eventuales hijos‘.
En cuanto a los que se casan ‘sin fe explícita‘, el purpurado reclamó una ‘mayor atención de la pastoral eclesial‘ y una ‘mejor calidad‘ en los cursos de preparación del matrimonio para que los esposos puedan continuar siendo ‘recién casados después de la boda‘. Fuentes: Agencias

