El juez Adly Mansour juró ayer como presidente interino de Egipto tras el golpe de Estado cívico-militar que depuso al mandatario constitucional Mohamed Mursi, mientras que el Ejército lanzó una campaña de persecución contra su movimiento islamista Hermandad Musulmana. Líderes de los Hermanos Musulmanes, que defienden a Mursi, fueron detenidos.