Buenos Aires, 15 de septiembre.- "Pepe, Pepe, mirame", fueron las palabras iniciales del hombre, proferidas cuando Mujica salía, ayer por la tarde, de una reunión con la cúpula de la Asociación Rural, con el objetivo de discutir la polémica Ley de Tierras, impulsada por el partido gobernante.



Inmeditamente, tras suscitar la atención del presidente uruguayo, el hombre gritó: "Vos, la Tronca y el Ñato nos entregaron en la cárcel y ahora entregás a un pueblo a las multinacionales. Estás entregando a un pueblo y la sangre de nuestros compañeros".



Mujica, visiblemente molesto, continuó su marcha sin hacer declaraciones, sólo deteniéndose durante unos segundos para hablar con una simpatizante.



Consultado por la prensa tras el episodio, el hombre se identificó como Sergio Lamanna, ex preso político y ex tupamaro, agrupación guerrillera a la que perteneció Mujica durante la década del setenta.



La acusación de Lamanna, de quien se ocupan todos los medios uruguayos en el día de hoy, hace referencia al episodio de rendición del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, en el que históricamente se ha cuestionado el rol de algunos de sus miembros, como el propio Mujica, su actual mujer, Lucía Topolanski ("La Tronca"), y el ex senador del partido gobernante, Eleuterio Fernández Huidobro ("El Ñato").