El príncipe Jorge, hijo de los duques de Cambridge, fue bautizado ayer en el palacio de St. James’s, en Londres, en una ceremonia íntima que reunió a Isabel II y a tres futuros monarcas: Carlos, Guillermo y Jorge. El tercero en la línea de sucesión al trono británico, recibió las aguas bautismales del río Jordán del arzobispo de Canterbury, Justin Welby, primado de la Iglesia de Inglaterra, ante la mirada de apenas 22 invitados, incluidos sus siete padrinos. Los primeros en llegar al templo fueron los padrinos, entre ellos Zara Phillips, nieta de Isabel II.
Inmediatamente después se sumaron los duques de Cambridge, con Jorge en brazos de su padre. Con sus mejillas rosadas, regordete y serio, el bebé llevaba un faldón de encaje y satén, réplica del que portó la princesa Real Victoria, hija de la reina Victoria, cuando fue bautizada en 1841. Al término de la ceremonia, las cámaras captaron apenas el momento de la salida de la Reina, que iba con un traje azul y pamela a tono.

