La huelga de ocho horas convocada por el sindicato mayoritario italiano CIGL contra el plan de ajuste económico del gobierno de Silvio Berlusconi colapsó prácticamente ayer el país. La protesta se realizó el mismo día en que las medidas de austeridad llegaban al Senado para su discusión y posterior votación y justo cuando el Gobierno decidió subir un punto -del 20 al 21%- el IVA.
Hasta el mediodía se había producido un seguimiento de la huelga del 60 % en toda Italia en varios sectores, como los transportes públicos, los museos nacionales (cerrados por falta de personal) o las líneas aéreas, pero posteriormente no se ofrecieron más cifras.
En el aeropuerto de Roma se cancelaron más de 100 de los 220 vuelos previstos.
Italia, paralizada
La huelga de ocho horas convocada por el sindicato mayoritario italiano CIGL contra el plan de ajuste económico del gobierno de Silvio Berlusconi colapsó prácticamente ayer el país.

