El noveno aniversario del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono se conmemorará hoy en Nueva York marcado por un aumento del odio al islamismo en EEUU que amenaza con desplazar a segundo plano el dolor y el recuerdo por las casi 3.000 víctimas del peor ataque terrorista de la historia.
El rechazo a la construcción de una mezquita a sólo dos cuadras y medias de la zona cero llevó a un pastor evangélico de Florida a amenazar con celebrar hoy el "día nacional de la quema de libros del Corán", el libro sagrado de los musulmanes, lo que abrió una polémica con alertas en las principales capitales del mundo.
La eventual quema de 200 ejemplares del Corán despertó la ira en el mundo musulmán y un alerta de interpol 188 países miembros. Finalmente, el pastor Terry Jones dio marcha atrás con sus planes y "después de un llamado del secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, suspendió la quema. Pero, la tensión no cesa.
Es que los planes de construir una mezquita tan cerca de donde un grupo de suicidas de la red terrorista Al Qaeda estrellará el 11 de setiembre de 2001 dos aviones de pasajeros sobre el World Trade Center, se ha convertido en un dolor de cabeza para los responsables de la seguridad: están previstas para hoy dos marchas, una de apoyo y otra de rechazo a la ubicación del templo islámico.
Los opositores a la mezquita de Nueva York dicen que es ofensivo para los familiares y la memoria de la víctimas construir un centro islámico cerca del lugar donde extremistas musulmanes estrellaron los aviones
Los opositores a la mezquita de Nueva York dicen que es ofensivo para los familiares y la memoria de la víctimas construir un centro islámico cerca del lugar donde extremistas musulmanes estrellaron los aviones.
Como parte de esta negatividad hacia lo musulmán, los sectores conservadores sostienen que el presidente Barack Obama no es cristiano -como él mismo asegura-, sino que es islámico.
"Si se puede construir una iglesia en un lugar, se puede construir una sinagoga en ese lugar, se puede construir un templo hindú y se debería poder construir una mezquita", afirmó el jueves Obama en rueda de prensa en la Casa Blanca.
Según una encuesta publicada esta semana por el diario local The Washington Post, el 49% de los consultados declaró que ven al islam como una religión peligrosa, mientras que el 37% opinó lo contrario.
El periódico de la capital estadounidense también indicó que los números son los más altos desde octubre de 2001, un mes después de los ataques.
El director de comunicación del Consejo sobre Relaciones entre Estados Unidos y el Islam, Ibrahim Hopper, sostuvo que, en un año electoral, "un gran factor es la disposición de los políticos de derechas a machacar a los musulmanes para ganar puntos políticos".
El 4 de noviembre se celebrarán las legislativas estadounidenses, a las que el opositor Partido Republicano llega como favorito e incluso con chances de quedarse con la mayoría parlamentaria que hoy tienen los demócratas de Obama.
Según Hopper, la islamofobia estaba en la sociedad, pero el anuncio de construir una mezquita en el World Trade Center "encendió la mecha" para dar rienda suelta a este sentimiento.
Al respecto, el imán que preside la entidad que impulsa la construcción, Feisal Abdul Rauf, advirtió que de paralizarse el proyecto, "los musulmanes radicales lo considerarían un ataque hacia el islam" y aumentaría la posibilidad de atentados.
