Aunque, en su mensaje pascual de ayer, el Papa Benedicto XVI no habló sobre los casos de abusos sexuales en la Iglesia, ocurrió algo insólito al respecto: El decano del Colegio de Cardenales, Ángelo Sodano, rompió el rígido protocolo pascual y ante miles de fieles llamó a la solidaridad con el Papa en nombre del "pueblo de Dios", en alusión a los escándalos de pedofilia que sacuden a la Iglesia Católica.

Ese saludo, fuera de todo rito habitual y que nunca había sucedido hasta ahora, tuvo lugar poco antes de que el Papa comenzase la celebración de la Misa de Pascua en el Vaticano. Un protocolo inédito, prueba de la gravedad del momento que se está atravesando, en una ceremonia que, a pesar de la lluvia, fue presenciada en el Vaticano por numerosos fieles, quienes recibieron el mensaje papal "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo), dedicado ayer a la paz y a la vida, para que sea "respetada y escuchada".

"Toda la Iglesia está con usted", afirmó Sodano en su saludo solidario al pontífice. "El pueblo de Dios" está junto al Papa, subrayó con voz fuerte el decano de los cardenales. "Los fieles están con Benedicto XVI y no darán crédito a las habladurías", es decir a las críticas a la Iglesia y al pontífice por la gestión del tema de los curas que cometieron abusos sexuales con niños y adolescentes, dijo Sodano en la Basílica de San Pedro.

"Está con usted el pueblo de Dios, que no se deja impresionar de las habladurías del momento, de las pruebas que ahora golpean a la comunidad de los creyentes", sostuvo el decano del Colegio de cardenales. El purpurado retomó el término "habladurías", empleado el domingo pasado por el Papa cuando declaró que Dios "daba el coraje para no dejarse intimidar por las habladurías", palabra que hace una semana fue interpretada como una referencia a las críticas que se le hicieron a él directamente.

En ningún momento de la Semana Santa Benedicto XVI se ha referido a esos casos. En su mensaje pascual de ayer, Benedicto XVI pidió para que la población "de Haití, devastada por la terrible tragedia del terremoto, lleve a cabo su éxodo del luto y la desesperación a una nueva esperanza, con la ayuda de la solidaridad internacional" y que los "chilenos, asolados por otra grave catástrofe, afronten con tenacidad, y sostenidos por la fe, los trabajos de reconstrucción".

Benedicto XVI, en su mensaje pascual dijo a su vez que la humanidad necesita no sólo retoques, sino una conversión espiritual y moral para salir de la crisis profunda en la que se encuentra. El Pontífice pidió a las naciones que la actividad económica se sostenga "finalmente por criterios de verdad, de justicia y de ayuda fraterna". El Papa manifestó que la Iglesia es el pueblo del éxodo, porque constantemente difunde el Evangelio en todas las partes del mundo.