Francia aplica el estado de emergencia, un protocolo para mantener el orden público decretado por su presidente, François Hollande, y aplicado por primera vez en el conjunto del país, después de que varios ataques simultáneos en París dejara un balance fatal.

El presidente François Hollande anunció que había ordenado también el cierre de las fronteras de Francia, y que 1.500 militares reforzarían el dispositivo de seguridad en la capital de ese país. No obstante, tras aprobar las medidas en un consejo de ministros extraordinario, la Presidencia francesa en un comunicado matizó que se trata de restablecer controles aduaneros, no de impedir el traspaso de las fronteras.

El estado de emergencia (o de ‘urgencia‘ en la legislación gala) fue publicado en el Boletín Oficial del Estado con efecto desde las 00.00 hora local del sábado pasado. Permite a las fuerzas del orden restringir la circulación de vehículos y personas, ordenar registros nocturnos en domicilios, además de decretar arrestos domiciliarios a personas ‘cuya actividad resulte peligrosa para la seguridad y el orden público‘.