Desde ayer, los paquetes de cigarrillos empezaron a venderse sin publicidad y en un color homogéneo en toda Australia, el primer país del mundo que adopta una medida de este tipo para combatir el tabaquismo.
En virtud de la ley, todas la cajas de cigarrillos tendrán el mismo color verde oliva, la marca aparecerá escrita en una tipografía homogénea y en letra pequeña y, además, incluirán imágenes de enfermedades vinculadas al tabaquismo.
Las advertencias sobre los riesgos del tabaquismo para la salud ocuparán el 75 por ciento de la parte frontal del paquete de cigarros y el 90 por ciento del reverso. La aplicación del nuevo formato ha comenzado a tener resultados psicológicos, según la ministra de Salud, Tanya Plibersek. ‘He recibido cartas‘ en la que los fumadores aseguran que los cigarrillos ‘no saben igual que antes‘, declaró Plibersek, aunque las tabaqueras niegan que se haya cambiado los ingredientes.
Las grandes tiendas minoristas, que venden el 70 por ciento de los cigarrillos en Australia, han acatado la disposición y se espera que la ‘mayoría‘ de negocios introduzca los cambios, aunque empresas como Philip Morris rechazan las medidas.
Para el caso de que los fabricantes de cigarrillos incumplan la nueva ley, se contemplan multas que superan los cien millones de dólares y la retirada del producto del mercado. El Gobierno ha aumentado su presión contra el tabaquismo porque es la causa de la muerte anual de unos 15.000 australianos por dolencias vinculadas y supone un gasto de más de 31.000 millones de dólares. El primer gran paso se dio en 1976, cuando Australia prohibió los anuncios comerciales de cigarrillos en televisión y radio, en los periódicos en 1989 y la patrocinio de eventos en 1992.
Después, aumentó los impuestos, reforzó las leyes anti-tabaco en todo el país, hasta que en noviembre de 2011 aprobó la polémica ley para eliminar el último vestigio de publicidad en las cajas de cigarrillos.
Poco después de aprobarse la ley, la tabaquera British American Tobacco (Lucky Strike) presentó una querella por considerar que la medida era inconstitucional e infringía los derechos de propiedad intelectual. Aunque Japan Tobacco International, Imperial Tobacco (Golden Virginia) y Philip Morris (Marlboro) se unieron a los litigantes, la demanda fue desestimada en agosto pasado.
El pulso entre el Gobierno y las tabaqueras ha proseguido sin tregua desde entonces, con tácticas como la aparición de lemas en los paquetes como ‘lo que cuenta es el contenido‘. Philip Morris también tiene abierto otro frente de batalla porque, según sus expertos, la regulación australiana contraviene un tratado bilateral de protección de inversiones con Hong Kong, desde donde comercializa sus productos hacia Australia.
