Buenos Aires, 15 de noviembre.- Treinta y un ballenas piloto murieron tras quedar varadas en una parte remota de la costa de Nueva Zelanda y la vida de otros 34 de estos cetáceos está en peligro, ya que los expertos dijeron que es demasiado riesgoso tratar de rescatarlos y devolverlos al mar.
Se cree que un grupo murió tras quedar varado el lunes en Farewell Spit, en la Isla Sur, mientras que un segundo grupo, en el que también hay crías, quedó atrapado en la costa anoche.
El vocero del Departamento de Conservación John Mason dijo a la prensa que espera que las ballenas varadas puedan volver al mar, con la marea alta. "No es el tipo de lugar donde intentaríamos rescatarlas", indicó. "Es demasiado remoto y demasiado peligroso para los rescatistas. Deberán rescatarse a sí mismas", agregó.
