El presidente estadounidense, Barack Obama, y su par cubano, Raul Castro, se reunirán hoy en un encuentro bilateral, paralelo a la Cumbre de las Américas en Panamá, en lo que representa un encuentro histórico de mandatarios de ambos países que no se da desde el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959.
El único antecedente a esta idea era la cumbre celebrada en Punta del Este, Uruguay, en 1961, cuando el presidente John Fitzgerald Kennedy reunió a todos los mandatarios americanos para fortalecer la Alianza para el Progreso. En esa oportunidad participó Cuba, representada por Ernesto ‘Che’ Guevara.
El encuentro fue confirmado ayer por el viceconsejero para la seguridad nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes.
La participación de Cuba en la cumbre es un hecho ‘histórico‘ y muestra la ‘evolución‘ de las relaciones entre Washington y La Habana, afirmó el funcionario, en alusión al ‘descongelamiento‘ de las relaciones diplomáticas que se puso en marcha a partir del acuerdo que ambos mandatarios anunciaron en simultáneo el último 17 de diciembre.
‘La política hacia Cuba dejó aislado diplomáticamente a los Estados Unidos en las Américas‘, admitió Rhodes al confirmar escuetamente el encuentro de hoy, aunque no se precisó la hora exacta.
Obama, telefoneó a Castro, el pasado miércoles antes de abandonar Washington con destino a Jamaica y la Cumbre de las Américas, según confirmó ayer la Casa Blanca.
La llamada es la segunda conversación entre gobernantes de EEUU y Cuba en más de medio siglo y se da poco antes de que se produzca mañana el histórico encuentro.
La conversación telefónica entre Obama y Castro es un nuevo gesto hacia la normalización de relaciones diplomáticas con Cuba anunciada en diciembre por ambos presidentes.
El acuerdo anunciado en diciembre, al que siguieron al menos tres reuniones de alto nivel, ha llevado a Washington a levantar algunas de las sanciones impuestas al régimen castrista y a trabajar en una reapertura de embajadas.
La llamada telefónica, incluso, se conoció después de que la noche del jueves el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se reuniera en Panamá con el canciller cubano, Bruno Eduardo Rodríguez.
Cuba nunca pàrticipó de una Cumbre de las Américas, una cita impulsada en 1994 por el presidente demócrata Bill Clinton
La idea original de Clinton fue discutir entre los gobernante de los 34 países miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo en el que aún Cuba estaba suspendida, para discutir políticas y buscar soluciones a problemas regionales alineadas con los lineamientos de Washington.
Esa primera Cumbre de las Américas se celebró en Miami, donde se aprobaron dos documentos fundamentales: la Declaración de Principios y el Plan de Acción para el desarrollo y la prosperidad de las Américas. Además, se estableció la meta de erradicar la pobreza mediante la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el mercado más grande del mundo con más de 850 millones de consumidores.
El ALCA debía entrar en funcionamiento en 2005, pero justamente en la cumbre de ese año, en Mar del Plata, fue rechazada por el cuerpo, con una fuerte participación de los fallecidos expresidentes de Argentina, Néstor Kirchner, y de Venezuela, Hugo Chávez.

