La Agencia para la Seguridad Nuclear de Japón hará también un seguimiento del cronograma de Tokyo Electric Power (TEPCO), que prevé además rodear con cubiertas gigantes los edificios de los tres reactores antes de los próximos nueve meses.

En los primeros tres meses se tratará de contener la filtración radiactiva del reactor 2, donde se cree que se produjo una fusión parcial de barras de combustible nuclear, además de construir nuevos sistemas de refrigeración ante los edificios de las unidades 1 y 3.

Entre seis y nueve meses, el objetivo es dejar a esos tres reactores dañados en "parada fría" o con una temperatura inferior a 95 grados centígrados, es decir, sin riesgo de fusión del núcleo.

Así, hacia final de año la central de Fukushima debería dejar de emitir sustancias radiactivas a la atmósfera, razón por la que este accidente fue equiparado en gravedad con el de Chernóbil en 1986, el peor de la historia.