El paso del papa Francisco por Latinoamérica tuvo ayer su día más glorioso cuando el sumo pontífice pidió ‘humildemente perdón‘ no sólo por ‘las ofensas de la propia Iglesia Católica sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante llamada conquista de América‘, durante su encuentro con los movimientos sociales en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia.
En su segundo día en Bolivia afirmó, ‘con pesar‘, que ‘se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios‘. Pero, por otra parte, ‘para ser justos‘, agregó, también pidió que se acuerden de los obispos, sacerdotes y laicos ‘que se ofrecieron a la lógica de la espada con la lógica de la cruz‘.
‘Hubo pecados y abundantes, pero por eso pido perdón, pero donde hubo pecado sobreabundó la gracia‘, señaló y añadió que estos religiosos ‘predicaron la buena noticia de Jesús con coraje y mansedumbre, respeto y en paz‘.
No es la primera vez, como dijo Francisco, que un Papa pide perdón por el periodo colonial, pero las declaraciones del sumo pontífice argentino fueron ayer de extraordinaria contundencia.
Francisco también afirmó ‘que llegó el momento de un cambio‘ ante un ‘sistema que ya no se aguanta‘. ‘No aguantan los pueblos, no aguantan los trabajadores, tampoco lo aguanta la hermana Madre Tierra como decía San Francisco‘, sentenció. Y aclaró que su discurso era sobre ‘los problemas comunes de los latinoamericanos y, en general, de toda la humanidad‘.
�En el discurso más largo que ha pronunciado desde que llegó a Latinoamérica, exhortó a los movimientos a no pelearse entre ellos porque parece que ‘el tiempo se está acabando‘.
Incluso bromeó sobre la larga alocución al decir: ‘el cura habla largo‘ y pidió agua.
‘Se está castigando a la tierra, a los pueblos y las personas de un modo casi salvaje. Y detrás de tanto dolor, tanta muerte y destrucción, se huele el tufo de eso que Basilio de Cesarea llamaba ’el estiércol del Diablo’‘, señaló.
Criticó cuando el dinero se convierte en ídolo y ‘dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo‘.
Y entonces exhortó a cada ‘cartonero, catadora, pepenador, recicladora‘ a todos los movimientos populares a movilizarse porque ‘pueden hacer mucho‘ para cambiar el mundo.
‘Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos‘.
Repitió el mensaje que ya pronunció en octubre en el Vaticano cuando se celebró la primera reunión de los Movimientos, donde también como ayer asistió el presidente boliviano, Evo Morales, al pedir ‘las tres T‘: trabajo, techo, tierra‘.
‘¡No se achiquen!‘, les animó y les dijo invito ‘a construir una alternativa humana a la globalización excluyente‘.
Aunque dijo no tener recetas, Francisco hizo recomendaciones para ese cambio: el primero fue el de ‘poner la economía al servicio de los pueblos‘ y oponerse a ‘una economía de exclusión e inequidad‘.
También abogó por ‘devolverles a los pobres y a los pueblos lo que les pertenece‘ y consideró que ‘la propiedad, muy en especial cuando afecta los recursos naturales, debe estar siempre en función de las necesidades de los pueblos‘.

