En múltiples ocasiones se han publicado fotos que han alcanzado impacto mundial por el dolor que transmiten. Entre ellas, la que el fotógrafo sudafricano Kevin Carter tomó a un niño sudanés. El hecho se situó en un centro de ayuda humanitaria, donde Kong Nyong esperaba ser atendido. Detrás de él, un cuervo parecía estar esperando para comerlo. La polémica por su crudeza persiguió a su autor toda su vida. Ganó un Pulitzer y la imagen fue publicada por The New York Times. Se quitó la vida en julio de 1994.

Esa imagen se convirtió en algo tan imborrable como la foto de la niña del napalm: Kim Phuc tenía sólo 9 años cuando un avión del Ejército survietnamita bombardeó su pequeño pueblo de Trang Bang durante la guerra. La foto de la nena corriendo desnuda se convirtió en una de las imágenes más célebres de la guerra de Vietnam.

Al igual que la foto bautizada ‘Muerte de un miliciano’. Es una de las más conocidas de la Guerra Civil española y fue tomada por el norteamericano Robert Capa el 5 de septiembre de 1936. La fotografía mostraba la muerte de Federico Borrell García, un miliciano anarquista, durante la guerra.