Buenos Aires, 13 de junio.- La médica cubana disidente Hilda
Molina, autorizada por el gobierno de su país a viajar a la
Argentina para reunirse con su madre, su hijo y sus nietos, afirmó hoy
que no guarda "rencor" contra el régimen castrista e insistió en
agradecer públicamente las gestiones de la presidenta Cristina
Fernández a su favor.
La jefa de Estado recibirá esta tarde en Olivos a Roberto
Quiñones y a Verónica, hijo y nuera de la profesional cubana, quien
mañana llegará al país alrededor de las 6, luego de 15 años de
continuos pedidos ante el gobierno castrista para visitar a su familia
en Buenos Aires.
Esta mañana, en declaraciones a radio Mitre y al canal de
Cable TN, la médica adelantó que cuando se encuentre aquí con la
mandataria argentina le dará "las gracias por las gestiones que hizo" y
subrayará ante ella "lo importante que sería que la familia
cubana pudiera reconstruirse".
En rigor, ese posible encuentro sería al regreso del inminente
viaje de la jefa de Estado con destino a Ginebra, Suiza, para
participar de la Asamblea de la Organización Internacional del
Trabajo.
A su turno, la nuera de la mujer celebró hoy la decisión de la
administración de Raúl Castro, hermano de Fidel, a favor de
Molina y resumió que "es una lucha de 15 años y una solución en dos
días, que es lo que demora Hilda en recibir el permiso y llegar a
Argentina".
La decisión de Cuba de autorizar la salida de Molina de la
Isla, que incluyó intensas gestiones de la Casa Rosada, fue informada
ayer por la propia presidenta Fernández a los periodistas
acreditados en la Casa de Gobierno.
Molina volvió esta mañana a expresar su alegría por la
noticia, aunque también se manifestó "un poquito preocupada" por su
madre, Hilda Morejón, de 90 años, quien desde el año pasado está en
Buenos Aires: "Está bastante malita", se entristeció.
La médica -en otros tiempos una encendida defensora de la
revolución cubana, hasta el año 1994- contó que en la Isla nadie le
"había anticipado nada" sobre su permiso para viajar a la Argentina.
"Debido a la situación de salud de mi mamá, que hace dos
semanas se complica bastante, le hice una carta muy suplicante al
general Raúl Castro, explicándole que podía mi madre hasta fallecer en
esta situación", puntualizó.
Molina negó guardar rencor contra el régimen castrista: "No,
en absoluto", enfatizó, aunque admitió haberse sentido "vencida
muchas veces" y que por "decisión propia" no ejerció más su
profesión.
"Todo eso es desgarrador, pero gracias a Dios no se me
contaminó el alma; este sistema promueve mucho el odio, pero tengo una
paz grande y le deseo a ellos y a su familia lo mejor, que disfruten
de su familia", resaltó.
La mujer ratificó que su anhelo no es radicarse en la
Argentina.
"Yo quiero poder entrar y salir" de su país, dijo y puntualizó
que el que ahora posee es un "un permiso de un tiempo determinado
y puedo prorrogarlo; si mi madre mejora, perfecto, porque tal vez
hasta podamos regresar las dos juntas; si empeora obviamente no
voy a separarme de mi mamá hasta que esto no tenga una definición
con respecto de su vida", anticipó.
En tanto, Verónica, la esposa de su hijo Roberto, no ocultó su
emoción en sus declaraciones periodísticas: "Me parece mentira,
una lucha de tantos años y que se resuelva tan pronto", resaltó.

