Un grupo de científicos informó ayer que realizaron, por primera vez en Sudamérica, tomografías en tres dimensiones a momias egipcias y pudieron determinar que un cáncer mató a uno de los momificados.
Los especialistas del hospital Federico Abete estudiaron con el tomógrafo tres momias que fueron traídas a Argentina en 1888 y desde entonces forman parte de las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
El estudio permitió determinar que el varón del que se conserva la momia denominada "Horwetjaw" murió a causa de un mieloma múltiple, un tipo de cáncer de médula ósea que en la actualidad mata a miles de personas cada año.
Las tres momias, valoradas en cerca de un millón de dólares, pertenecen al período tardío del Antiguo Egipto (1075-341 antes de Cristo).
Dos de ellas son de cuerpo entero y la tercera, correspondiente a un guerrero muerto en combate, sólo conserva algunas partes del cuerpo, incluido el cráneo.
El equipo de médicos y egiptólogos sometieron a las momias a un tomógrafo multipistas que permite "identificar detalladamente todas las partes del cuerpo en tres dimensiones y en toda su conformación", explicó Fernando Abramzon, coordinador del estudio.
Abramzon destacó que la nueva tecnología permitirá "descubrir aspectos y elementos nunca vistos en estas momias". "Habíamos considerado la hipótesis de que Horwetjaw había recibido agresiones severas, pero pudimos observar que se trató realmente de una enfermedad que terminó con su vida", comentó Héctor Pucciarelli, el director de antropología del museo de La Plata.

