Francia localizó cadáveres de algunos de los pasajeros que murieron en junio de 2009, cuando un avión de Air France se precipitó al mar frente a la costa de Brasil, provocando la muerte de los 228 ocupantes de la aeronave.
"Se encontraron cuerpos. Serán recuperados e identificados", dijo ayer la ministra de Medio Ambiente, Nathalie Kosciusko-Morizet, en una conferencia de prensa junto con el ministro de Transporte y miembros de la oficina de investigación de accidentes de Francia, BEA.
El ministro del Transporte, Thierry Mariani, dijo que los familiares de las víctimas serían informados sobre los hallazgos en una reunión al final de la semana y que no se darían a conocer más detalles antes de eso. "Es verdad que se han visto cuerpos, pero dada la naturaleza sensible del tema preferimos mantener en privado ciertos detalles para los familiares", afirmó a radio France Info.
Desde el Gobierno francés aclararon que los cuerpos y parte del avión serán sacados a la superficie en las próximas semanas. El vuelo 447 de Air France, un avión Airbus 330-203, cayó al mar mientras viajaba desde Río de Janeiro a París, causando la muerte de todos los pasajeros y la tripulación a bordo. Hasta el momento la prolongada búsqueda no ha dado con las cajas negras que podrían brindar pistas sobre el accidente.
Mariani dijo que los familiares de las víctimas serían informados sobre los hallazgos en una reunión al final de la
semana y no se darían a conocer más detalles hasta entonces. Los ministros dijeron que aún no podían saber cuántos cuerpos fueron fotografiados por los submarinos.
Según la ministra de Transporte, la nueva fase de búsqueda comenzará "de aquí a tres semanas o un mes" y permitirá que los investigadores puedan reflotar "lo esencial del cuerpo del avión" encontrado el pasado sábado en el océano Atlántico y recuperar, entre otras piezas, los motores del aparato.
Las nuevas piezas ayudarán a esclarecer las causas del accidente, aunque los términos de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA) seguirán intentando dar con las cajas negras, esenciales para recomponer el siniestro. Si bien todavía no las han localizado, creen que pueden encontrarse en el fuselaje o cerca del mismo.
Sin embargo, y aunque dieran con los aparatos encargados de registrar las incidencias del vuelo AF447, no es seguro que se puedan extraer los datos transcurridos 21 meses desde el accidente. "No tenemos experiencia" sobre cajas negras "de esa tecnología sumergida durante tanto tiempo", confesaron los responsables del BEA, por lo que habrá que ver cuál es el "estado de las partes" si se logran localizar.
Los investigadores recordaron a la prensa que primero "hay que encontrarlas, recuperarlas y analizarlas" para ver si se pueden restaurar los datos, casi dos años después del siniestro.
"Sólo podemos alegrarnos de que dos años después del evento ahora exista la esperanza de tener una explicación de lo que ocurrió", dijo el jefe de BEA, Jean-Paul Troadec, quien mostró imágenes con los motores, el tren de aterrizaje y partes de alas descubiertos el sábado.
El reciente hallazgo de esas piezas, se produjo unos diez días después del inicio de la cuarta exploración de rastreo en el mar, que se está llevando a cabo usando un buque de rescate equipado con submarinos no tripulados.
El avión de Air France desapareció luego de ingresar a un sistema de tormentas sobre el Atlántico pocas horas después de despegar. La especulación sobre la causa del accidente se ha centrado en un posible congelamiento de los sensores de velocidad de la nave, que pareció dar lecturas inconsistentes antes de que se perdiera la comunicación.

