La socialista Michelle Bachelet asumió ayer la presidencia de Chile, en un histórico cambio de mando, con la promesa de cambiar el rostro de uno de los países con peor distribución de la riqueza en América Latina y profundizar las relaciones con sus vecinos. De hecho, Bachelet puso énfasis en la necesidad de reforzar las relaciones de Chile, particularmente con Brasil y Argentina. Por eso, una de las primeras medidas de Bachelet fue invitar a Brasil a integrar conjuntamente la banca que Chile ostenta desde enero pasado en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente hasta 2015. En tanto, una de las primeras giras al exterior del flamante canciller chileno, Heraldo Muñoz, incluiría a Argentina, Brasil y Ecuador, informaron fuentes diplomáticas.
’Hemos ofrecido que un diplomático brasileño esté en la misión de Chile en la ONU mientras estemos en el Consejo de Seguridad. En otras palabras, Brasil tendrá acceso por la vía de la misión de Chile al Consejo de Seguridad’, indicó Muñoz.
El acuerdo fue adoptado en una reunión que sostuvo la mandataria brasileña, Dilma Russeff, con Michelle Bachelet, antes de que la segunda asumiera su segundo mandato como presidenta de Chile.
’Esta es una iniciativa que demuestra lo estrecho que serán las relaciones entre los dos países y a su vez Brasil nos entregará informaciones relevantes para el Consejo de Seguridad en todos los países donde Chile no tenga una misión en terreno’, dijo el canciller.
Las relaciones con América Latina serán una ’prioridad’ para el nuevo Gobierno, agregó Muñoz.
Michelle Bachelet, quien retoma el liderazgo de la centro izquierda tras el Gobierno del conservador Sebastián Piñera, se convirtió en la primera mandataria en gobernar por segunda vez en Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet.
’Chile tiene un solo adversario y ese se llama desigualdad y solo juntos podemos enfrentarlo’, dijo Bachelet desde un balcón del palacio presidencial La Moneda, luego de asumir el cargo en una ceremonia realizada en el Congreso, en la ciudad costera de Valparaíso. ’Quiero que el día que vuelva a dejar esta casa, ustedes sientan que su vida ha cambiado para mejor, que Chile no es sólo un listado de indicadores o estadísticas sino una mejor patria para vivir, una mejor sociedad para toda su gente’, agregó.
En la ceremonia de asunción en el Senado, estuvo sentada en primera fila la presidenta argentina, Cristina Fernández, que saludó efusivamente a su par chilena con quien se confundió en un cálido abrazo.
La médica de 62 años y madre de tres hijos se suma a la argentina Cristina Fernández y la brasileña Dilma Rousseff como las mujeres que presiden importantes economías de la región más desigual del mundo.
La flamante presidenta del Senado, Isabel Allende Bussi -hija del derrocado ex gobernante Salvador Allende-, le tomó juramento más temprano en el Congreso para ser investida oficialmente como presidenta de Chile por los próximos cuatro años.
Bachelet, que gobernó Chile entre 2006 y 2010, recibió el gobierno del mayor productor mundial de cobre de manos de Sebastián Piñera, que tras entregar la banda presidencial se retiró del Parlamento manejando su propio auto.
La presidenta ha prometido aumentar los impuestos a las empresas para financiar una reforma educacional y busca cambiar la Constitución heredada de la dictadura, junto con mejoras a la salud, entre otros desafíos. El gran ausente de la jornada democrática fue el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que a última hora canceló el viaje en medio de cuestionamientos de la oposición chilena y reiterados pedidos del Gobierno para esclarecer la muerte de una mujer trasandina que perdió la vida una de las resientes protestas que sacudió la capital venezolana, Caracas. Efe, Reuters, Télam

