Los guatemaltecos abarrotaban ayer los centros de votación de las elecciones generales que se celebran en el país en un clima de tranquilidad, salpicado sólo por algunos hechos aislados y denuncias de campaña sucia en contra de los dos favoritos a la Presidencia.

A primeras horas de la tarde, la afluencia de votantes era masiva en la mayoría de los 2.500 colegios electorales a nivel nacional que abrieron a las 10 horas de Argentina. Anoche, al cierre de esta edición se esperaban los primeros datos del escrutinio.

Los candidatos con mayor posibilidad de ganar la presidencia de este país centroamericano, el general retirado Otto Pérez Molina, del derechista Partido Patriota, que anoche salió a denunciar “fraude”, y el abogado populista Manuel Baldizón, también conservador.