Mientras se aproximaba anoche a cumplir 24 horas atrincherado, el presunto asesino de Toulouse se encontraba acorralado por las fuerzas de seguridad en un departamento de esa ciudad al sur de Francia. Ayer el hombre que admitió haber matado a siete personas, incluidos tres niños de confesión judía, se mantenía hasta el cierre de esta edición cercado por policías y mantenía en vilo a todo un país que esperaba su arresto. La operación policial se inició a las 3 de madrugada francesa de ayer, cuando los agentes penetraron en el edificio y fueron recibidos a tiros por el hombre, quien fue identificado como Mohamed Merah, de 23 años (foto). Anoche, al cierre de esta edición, se escuchaban explosiones provocadas por la policía para aumentar la presión sobre el presunto asesino.

Los agentes durante el operativo pensaban que el joven no tenía instintos suicidas por lo que intentaron negociar su entrega para capturarlo vivo. En primera instancia Merah programo su rendición en horas de la tarde, pero todo tomó otro rumbo cuando comenzó a asomarse la noche y el joven de nacionalidad francesa, de origen argelino no cumplía con lo acordado.

Por otro lado el joven se confesó miembro de la red Al Qaeda, de la que dijo que le había encomendado atentar en Francia. Merah tenía planeado matar a otro militar y a dos policías de la aglomeración de Toulouse.