Al menos 138 personas murieron y otras 350 resultaron heridas en el terremoto de 7,2 grados de magnitud en la escala abierta de Richter que ayer sacudió el Este de Turquía, aunque algunos expertos calculan que pueda haber unos mil fallecidos.

En un mensaje desde la ciudad de Van, el primer ministro del país, Recep Tayyip Erdogan, indicó que se han contabilizado 93 muertos y 350 heridos en esta localidad y otros 45 en Ercis. Expertos del Centro Sismográfico Kandilli de la Universidad del Bósforo (Estambul) calculan que entre 700 y 1.000 personas pueden haber perdido la vida.