El satélite argentino SAC-D Aquarius, el más grande y complejo que se haya diseñado y construido en el país, fue lanzado ayer con éxito desde la Base Vanderberg de la Fuerza Aérea de EEUU, en Lompoc, estado de California.
‘Hace 10 años lanzábamos piedras y hoy (por ayer) estamos lanzando cohetes al espacio‘, dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al presenciar la puesta en órbita del satélite desde la Casa Rosada, en videoconferencia con la base norteamericana.
De fabricación nacional, el satélite se encargará de obtener información sobre el cambio climático mediante la medición de salinidad. Es decir, se encargará de estudiar los océanos, el clima y el medioambiente, según informó la Cancillería.
Pertenece al Plan Nacional Espacial 2004-2015 y fue desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en cooperación con la Administración Nacional Aeronáutica y Espacial de EEUU (NASA) y organismos similares de Brasil, Francia, Canadá e Italia.
Alrededor de 200 empleados y directivos de la empresa estatal rionegrina Invap, que construyó en Bariloche el satélite, asistieron ayer emocionados a su lanzamiento en la sede central de la firma.
El encuentro comenzó a las 10.30 en un salón de la planta baja, donde la empresa instaló cuatro grandes monitores por donde transmitieron la señal de la NASA del lanzamiento. Todo el proceso comenzó ayer a las 11.20 de Argentina, con el despegue que generó un estallido de gritos en la estación terrena cordobesa de la CONAE.
En una comunicación en vivo, triangulada entre la NASA, la Casa de Gobierno y la estación terrena de la CONAE, millones de argentinos pudieron seguir el despegue del satélite.
La primera pasada del satélite argentino SAC-D/Aquarius sobre Córdoba, desde donde es monitoreado por la estación terrena de la CONAE, se cumplió ayer con éxito y permitió bajar siete horas de información para iniciar la misión sobre clima global.
El responsable del centro de control de la misión SAC-D, Marcelo Oglietti, informó que ‘entre que el satélite aparece por el horizonte y se va son 10 minutos, en los que establece el contacto con la estación terrena y bajó por primera vez los datos de siete horas de vuelo‘.
El satélite da vuelta a la Tierra en menos de 90 minutos y pasa cuatro veces diarias por Argentina, en tanto su puesta en marcha plena, con todos los instrumentos mandando información, demandará 45 días, dijo el ingeniero de vuelo del SAC-D, Felipe Pasquevich. Desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, que fabricó partes del satélite, celebraron el lanzamiento con la comunidad educativa.

