En medio de una nueva crisis por la soberanía de las Islas Malvinas, el Reino Unido designó ayer a John Freeman como embajador en la Argentina, en reemplazo de Shan Morgan, la diplomática inglesa muy conocida por los sanjuaninos porque el año pasado participó del Cruce de los Andes. Se trata de un cambio que estaba previsto y se anunció apenas dos meses después que Argentina nombrara a Alicia Castro como su embajadora en el Reino después de haber mantenido vacante el puesto desde 2008.

Freeman, el nuevo embajador que asumirá en los próximos meses, es especialista en temas de no proliferación de armas nucleares, terrorismo y lucha contra el narcotráfico, expresó que trabajará para ‘contribuir al desarrollo de una relación de mutuo beneficio para el Reino Unido y la Argentina‘, reportó el Ministerio de Relaciones Exteriores británico.

La designación se conoce en medio de la tensión bilateral por la soberanía de las Islas Malvinas, a menos de un mes para el 30º aniversario de la Guerra de 1982 por el archipiélago, y luego de que la Casa Rosada pidiera a empresas que dejen de comprar productos de origen británico, lo que generó ‘malestar‘ en Londres y un pedido de explicaciones de parte de la Unión Europea (UE).

Freeman, que también fue designado como ‘embajador no residente‘ ante Paraguay, ingresó al servicio diplomático británico en 1986 y desde entonces desempeñó diversas funciones en Londres y ocupó cargos en destinos como Sudáfrica, Europa Central y Oriental, y Singapur. ‘Me honra y me complace haber sido destinado a Buenos Aires como embajador.

Tengo muchos deseos de asumir mi función y agradezco la oportunidad de conocer al país importante y maravillosamente variado que es la Argentina hoy‘, declaró el diplomático.

La embajadora saliente, que asumirá como representante diplomática británica ante la Unión Europea en Bruselas, llegó al país a fines de 2008. Freeman arribará a la Argentina en medio de un creciente malestar bilateral a raíz de la cuestión Malvinas.

A comienzos del mes pasado, el Gobierno denunció a Londres ante las Naciones Unidas por la ‘militarización‘ del Atlántico Sur, a partir del envío de un destructor de clase 45 y por el despliegue en las islas del príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono en la monarquía británica, para cumplir entrenamientos como piloto de helicópteros de rescate. La administración del conservador David Cameron rechazó la queja argentina y calificó las medidas como ‘de rutina‘.

La semana pasada, desde el Ministerio de Industria se pidió a una veintena de empresas nacionales y extranjeras que dejen de comprar insumos británicos, por lo que el Reino Unido dio intervención a la UE. ‘Nos gustaría que Argentina explicase y aclarase lo que está pasando y diese garantías de que va a respetar completamente sus obligaciones comerciales internacionales‘, declaró el vocero de Comercio de la Comisión Europea, John Clancy, ante lo cual la Cancillería expresó su ‘enérgico rechazo‘.

Ayer, Mozambique se sumó al pedido de los países latinos que instan a Londres a negociar la soberanía de las islas.