India, 11 de Julio.- Mientras son jóvenes y sanas, los hindúes las alaban y cuidan para mantenerse fieles a sus creencias. Pero las vacas viejas o lastimadas no siempre son respetadas de esa manera.
Por eso, cada vez son más los refugios para estos animales, donde los cuidan y son visitados por creyentes, que les llevan hierba fresca y dulces. Sólo en Nueva Delhi, donde se estima que 40 mil ejemplares vagan por las calles, funcionan 12 establecimientos.
