Más de 20.000 hectáreas de las fértiles tierras del Noreste japonés, el sustento de pueblos enteros, han quedado inservibles tras un mes del sismo y el tsunami que provocaron al menos 13.130 muertos en la costa Noreste nipona, de acuerdo con el último cómputo policial.
Para colmo, se suma ahora la prohibición de cultivar en suelos con alta radiación. El ministro de Agricultura japonés, Michihiko Kano, viajó a zonas afectadas por el terremoto y la crisis nuclear de Fukushima para tranquilizar a los agricultores, cuyo incierto futuro dependerá de las ayudas.
El viernes pasado, el Gobierno nipón anunció que prohibirá cultivar en terrenos con altos niveles de radiación procedente de la central nuclear de Fukushima Daiichi (dañada por el sismo), cuyas filtraciones ya obligaron a limitar el comercio de verduras y leche en cuatro provincias. Las autoridades han establecido que todo terreno que tenga una radiactividad superior a los 5.000 becquerel por kilogramo no será adecuado para el cultivo y prohibirá la venta de todo el arroz que supere los 500 becquerel.
Los agricultores que se vean afectados por estos nuevos estándares deberán ser compensados por Tokyo Electric Power (TEPCO), operaria de la central nuclear de Fukushima y por el Gobierno nipón. Las autoridades de la provincia de Fukushima han hallado altos niveles de cesio radiactivo en la tierra de siete lugares de la región fuera de la zona de evacuación de 20 kilómetros alrededor de la moribunda central nuclear.
La preocupación es grande en el pueblo de Litate, uno de los más afectados por la radiactividad, ya que la agricultura es la base de la economía local. A los problemas con la radiación hay que sumar las tierras de cultivo que fueron barridas por el tsunami y que han extendido un manto de sal que ha dejado inservibles para este año la mayor parte de las más de 20.000 hectáreas inundadas, según datos del Ministerio de Agricultura.
En Miyagi, la provincia más afectadas por el sismo del 11 de marzo pasado, las autoridades calculan que alrededor del 78 por ciento de la tierra agrícola cerca de la costa ha sido afectada y tardará al menos un año en recuperarse. Miyagi produce unas 400.000 toneladas de arroz anuales, por lo que es uno de los principales graneros de Japón, que ayer fue sacudida por un nuevo sismo al Este de la nación.
El temblor de 7,1 grados en la escala Richter, que en Tokio alcanzó los 3,8, sacudió ayer la región de Fukushima al cumplirse un mes del devastador terremoto del 11 de marzo pasado. El sismo, que según medios locales causó la muerte de una persona y 10 heridos en las ciudades de Iwaki y Sukagawa, dejó más de 200.000 casas sin luz. El epicentro se ubicó a 88 kilómetros al Este de la planta de Fukushima.
Paralelamente, el Gobierno de Japón anunció ayer que ampliará las zonas de evacuación en torno a la central nuclear de Fukushima en el plazo de un mes. Los nuevos planes de evacuación se aplicarán a localidades como Litate, a 40 kilómetros de la central, o al pueblo de Minami Soma, donde se han medido niveles de radiactividad superiores a los permitidos.
Hasta el momento, el Gobierno mantiene un área de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central nuclear.

