El papa Francisco dijo ayer que cree que la decisión de la Iglesia Católica de impedir que las mujeres sean ordenadas sacerdote durará para siempre y no será modificada, en sus comentarios más fuertes al respecto que ha hecho hasta ahora sobre ese controvertido tema, según revela la agencia de noticias Reuters. 

Francisco habló con periodistas a bordo del avión que lo llevaba a Roma desde Suecia, donde celebró misa para la pequeña comunidad católica del país, compuesta por muchos refugiados e inmigrantes. 

Una periodista le hizo notar que una mujer lidera la Iglesia Luterana y que fue ella quien le dio la bienvenida a Suecia, y luego le preguntó si creía que la Iglesia Católica permitiría a las mujeres ordenarse en las próximas décadas. "El Santo Papa Juan Pablo II se refirió con claridad al respecto y sus comentarios al respecto se mantienen, esto se mantiene", dijo el papa Fran

La periodista insistió ante el papa argentino al preguntarle: "Pero, ¿para siempre, para siempre? ¿Nunca? ¿Nunca?", a lo que Francisco respondió: "Si leemos cuidadosamente la declaración del Santo Papa Juan Pablo II, el tema va en esa dirección". 

El Papa había dicho antes que la puerta para que las mujeres se ordenen están cerradas, pero quienes proponen que eso cambie esperan que un futuro Papa modifique la decisión, especialmente por la falta de sacerdotes alrededor del mundo. La Iglesia Católica enseña que las mujeres no pueden ser ordenadas sacerdotes porque Jesús eligió de forma consciente únicamente hombres como sus apóstoles. Quienes se oponen a esta norma dicen que eso se debe solamente a que las normas de esa época así lo marcaban. 

Una vez arribado a Suecia, Francisco celebró misa para la pequeña comunidad católica de ese país, compuesta por muchos refugiados e inmigrantes, elogiando como "bendecidos" a los habitantes del país mayoritariamente secular que reciben a quienes buscan asilo. Tras una histórica ceremonia interreligiosa el lunes, Francisco volcó su atención al hecho del recibimiento en Suecia, mayormente secular, de decenas de miles de postulantes a asilo el año pasado, en contraste a muchas otras naciones europeas. 

El Papa fue a Suecia por una conmemoración con los luteranos por el aniversario 500 de la Reforma. 

En un estadio de fútbol con unos 15.000 espectadores, Francisco dedicó su homilía al sermón de Jesús en la montaña, que enumera las bienaventuranzas, pero agregó algunos cambios modernos. "Bienaventurados son aquellos que miran a los ojos de los abandonados y marginados y les muestran su cercanía", declaró el Sumo Pontífice. "Bienaventurados son aquellos que renuncian a su comodidad personal para ayudar a otros", agregó. 

En Suecia residen muchos inmigrantes de América Latina, Oriente Medio y Asia y sus descendientes nacidos en el país europeo. El año pasado recibió a 163.000 refugiados, más que cualquier otra nación de la Unión Europea en proporción a su población. Su reputación de tolerancia y estabilidad lo han convertido en un destino de refugiados durante décadas.