Santa Cruz (Bolivia), 9 de julio (EFE).- El papa Francisco pidió hoy
‘humildemente perdón‘ no solo por ‘las ofensas de la propia Iglesia
sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la
llamada conquista de América‘, durante su encuentro con los
movimientos sociales en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia.


‘Aquí quiero detenerme en un tema importante. Porque alguno podrá
decir, con derecho, que ’cuando el papa habla del colonialismo se
olvida de ciertas acciones de la Iglesia‘, dijo el sumo pontífice en
su discurso en el segundo día de visita al país suramericano.


Afirmó, ‘con pesar‘, que ‘se han cometido muchos y graves pecados
contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios‘.
Francisco recordó que ya lo reconocieron tanto sus antecesores
como la Conferencia Episcopal de América Latina y citó las palabras
de Juan Pablo II, quien ‘pido que la Iglesia se postre ante Dios e
implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos‘.


‘Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan
Pablo II: pido humildemente perdón, no solo por las ofensas de la
propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios
durante la llamada conquista de América‘, exclamó.
Pero, por otra parte, ‘para ser justos‘, agregó, también pidió
que se acuerden de los obispos, sacerdotes y laicos ‘que se
ofrecieron a la lógica de la espada con la lógica de la cruz‘.


‘Hubo pecados y abundantes, pero por eso pido perdón, pero donde
hubo pecado sobreabundó la gracia‘, señaló y añadió que estos
religiosos ‘predicaron y predican la buena noticia de Jesús con
coraje y mansedumbre, respeto y en paz‘.


‘A su paso por esta vida dejaron conmovedoras obras de promoción
humana y de amor muchas veces junto a los pueblos indígenas o
acompañando a los propios movimientos populares incluso hasta el
martirio‘, agregó.


No es la primera vez, como dijo Francisco, que un papa pide
perdón por el periodo colonial, pero las declaraciones del sumo
pontífice argentino fueron hoy de extraordinaria contundencia.
San Juan Pablo II pidió perdón en Santo Domingo el 13 de octubre


de 1992 a las poblaciones americanas por la injusticias cometidas
contra sus antepasados.
Asimismo, Benedicto XVI tras su viaje a Brasil en 2007, donde fue
duramente criticado en Latinoamérica por no mencionar el periodo de
la colonización, aprovechó una audiencia para señalar que ‘no se
puede ignorar las sombras que acompañaron la evangelización del
continente latinoamericano‘ y el ‘sufrimiento y las injusticias
infligidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas‘.
En otro pasaje del discurso, Francisco defendió la labor de la
Iglesia católica porque son ‘una parte de la identidad de los
pueblos en latinoamericana‘.


‘Identidad que tanto aquí como en otros países algunos poderes se
empeñan en borrar, tal vez porque nuestra fe es revolucionaria,
porque nuestra fe desafía la tiranía del ídolo dinero‘, denunció.
Al respecto citó ‘con espanto‘ lo que está ocurriendo en Medio
Oriente y otros lugares del mundo, donde ‘se persigue, se tortura,
se asesina a muchos hermanos nuestros por su fe en Jesús‘.
‘Eso también debemos denunciarlo: dentro de esta tercera guerra
mundial en cuotas que vivimos, hay una especie de genocidio en
marcha que debe cesar‘, señaló.


Estas palabras las pronuncio en el centro Expo Feria, donde
presidió el Encuentro Mundial de Movimientos Populares, organizado
por el abogado argentino Juan Graboi en colaboración con el Consejo
Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de las
Ciencias Sociales y que sigue a la primera reunión que se produjo el
28 de octubre 2014 en el Vaticano.